viernes, 1 de julio de 2011

Escúchame entre el ruido... de Internet

Tanto bandas que llenan estadios como las que convocan cien personas tienen su espacio en Internet. Usan las redes sociales para difundir su obra en tiempo real y a todo el mundo sin intermediarios. El “boca en boca” se volvió 2.0.

Atrás quedaron los tiempos en los que los músicos salían a volantear a las afueras de un recital multitudinario o que adornaban las calles con graffitis con el nombre de su banda. Hoy la difusión pasa por las redes sociales. Y eso es algo que afirman tanto artistas independientes como los agentes de prensa de los músicos más importantes del país. “Si tengo que elegir la virtud más grande de las redes sociales, sin dudas es el alcance a todos. Podés estar a un click de que te escuchen en China. Eso antes era imposible”, comenta Bárbara Recanati, cantante y guitarrista de Utopians, una de las bandas que más creció en el under porteño en los últimos años. “Twitter o Facebook constituyen hoy un arma fundamental para la difusión. Anteriormente, la prensa de un artista, requería de las publicaciones en medios gráficos o de entrevistas y presentaciones en los diferentes programas de televisión y radio”, sostiene Silvana Gómez de TyT Group, una agencia de prensa que representa a la Rock and Pop, Metro, Time For Fun y al Centro Cultural Konex, entre otras.
Plataformas como la de Twitter o Facebook permiten al artista tener un contacto directo con sus fans, pueden enterarse si les gustó su nuevo disco y recibir críticas de sus recitales prácticamente en tiempo real. Músicos y seguidores se retroalimentan.
“Es una herramienta muy útil de acercamiento del artista a la gente, a los seguidores de la música en cuestión. A través de ellas nos encontramos disponibles todo el tiempo a las consultas, opiniones y críticas que vengan desde el otro lado”, opina Lula Bertoldi, cantante y guitarrista de Eruca Sativa, una banda cordobesa que salió ganadora como Mejor Grupo Nacional en la encuesta anual del suplemento Sí de Clarín gracias a los votos de sus seguidores que, cómo no podía ser de otra manera, votaron desde Internet incentivados por la banda a través de las distintas redes sociales.
No hay duda de que estas herramientas ofician de nexo con el público. La pregunta es sí este contacto con la audiencia se traduce en beneficios tangibles. “Los resultados que logra un artista a través del contacto con sus seguidores dependen en cada caso, en virtud de la propuesta del artista y la aceptación que el público tenga de su producto artístico. El mundo virtual funciona igual que el mundo real”, afirma Amelia Alvarez, dueña de Amelia Comunicación, una agencia de prensa que representa a Gustavo Cerati y a Catupecu Machu, entre otros músicos.
Según Goméz de TyT Group, las redes sociales son una “esperanza” para los artistas under, ya que “ante la falta de presupuesto las redes sociales constituye una propagación de lo que hacen y de la instalación de la marca”.
Por otra parte, para Bertoldi de Eruca Sativa tanto Twitter como Facebook son “un apoyo, una herramienta mas de trabajo, pero la vida de nuestra banda tiene un movimiento marcadamente mas 'real' que 'virtual'”. Pero eso no quiere decir que descuiden el mundo 2.0. “Todos nuestros canales de comunicación virtual (Facebook, Twitter, YouTube, web oficial, e-mails, msn) están concentrados en un solo lugar y todos comunican la misma información actualizada. Obviamente varía la forma en que esa info es tratada en cada canal, porque cada uno tiene sus beneficios y limitaciones”.
Si uno hace una mínima recorrida por Facebook o Twitter puede notar que están todos. Desde una banda que llena estadios a una que lleva 100 personas tiene su espacio virtual. Alvarez sostiene que esta tendencia está en crecimiento porque “la gente está ahí, sobre todo los más jóvenes. Porque brinda proximidad e instantaneidad. Porque se pueden compartir contenidos que en los medios tradicionales quizás no tendrían cabida o tardarían en ingresar”. La cantante de Utopians, Bárabara Recanati, sostiene que compartir contenidos diferenciales por Internet “son modos de promover a que la gente le de más bola de la normal al grupo en esa red. Son nuevos medios, y como todos tienen su propio manejo”.
De la misma forma que tienen tantos beneficios, Internet es caldo de cultivo para trolls. Personas que dedican su tiempo pura y exclusivamente a insultar o criticar todo lo que haya en la red. “El tema de las opiniones o los insultos, puede ser una contra como no. Cuando las cosas empiezan a ir un poco mejor aprendés a no buscar más comentarios sobre tu banda, y si por casualidad te encontrás con uno, tenés que entender que es la parte perversa del juego de Internet”, opina Recanati. Para Gómez de TyT Group, esto no es nada nuevo. “Perfiles falsos y chismes siempre los hubo y el artista siempre supo combatir contra eso. Lo que pasa que ahora se virtualizaron, cambiaron de generación pero siempre es lo mismo”.
Internet se volvió una oportunidad y un desafío para los artistas. Una oportunidad para mostrarse a todo tipo de públicos sin intermediarios y un desafío, el de hacerse escuchar entre tantos otros músicos que luchan por que vos hagas ese click. El click de la victoria.