jueves, 15 de julio de 2010

Lisandro Aristimuño: El cantante de invierno


A Lisandro Aristimuño lo encaré lleno de prejuicios. Todas las flores que le llovían por cada disco que lanzaba o entrevista que leía no hacían más que alejarme (momentáneamente) de la escucha de su música. Lo que es la estupidez, pero bueno. Las tapas de los discos con su cara como insignia no me motivaba ni un poquito a insertarme en su música, mas me continuaba alejando. Vean la tapa de su disco 39º y parece más de un cantante melancopoplatino que de un artista de la talla de Aristimuño.

Pero finalmente salió Las crónicas del viento con un arte de tapa (no cara de tapa) y los carteles del ND Ateneo con el papel pegado encima de “nueva función” visto 3 veces seguidas me dió la sensación de que algo grande se me estaba escapando de las manos. Y la primera escucha costó, tal vez sobre todo acostumbrarme al timbre de su voz. Esa voz áspera y aguda que al principio molestaba, pero al entrar en su arte me dí cuenta que es perfecta en su imperfección. De ese disco doble, pasé a sus anteriores discos: 39º, Ese asunto de la ventana y Azules Turquesa.

Aristimuño propone un viaje a través de imágenes y colores que pinta mediante líricas de amor y desamor, con melodías que coquetean entre el folk y la canción melancólica a la Radiohead. Y fiel discípulo de los de Oxford la sonoridad no es un tema menor en sus discos que incluyen pasajes instrumentales experimentales, grandes arreglos vocales y una que otra sección de cuerdas que siempre ronda las canciones.

Como bien dijo en una entrevista, los discos de este patagónico “son de invierno” y haciéndole honor me decidí a escuchar su música en esta estación y ya tuvo efecto en mí convirtiendo algunas de sus canciones en himnos de mis días como el caso de la bellísima y genial “Blue”, un bossanova que pega derecho en el alma (más si de un corazón roto se trata), la simple y potente “Es todo lo que tengo y es todo lo que hay”, la oscura “Perdón” o la folkie “La última prosa”, solo para citar un par.

Te puede gustar más o menos pero no se puede decir que no es un artista que no vale la pena darle una oportunidad. Así que sí no lo escuchaste ahora es el momento, yo ya rompí mis prejuicios y hoy no puedo parar de escucharlo.



A continuación "Blue":

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me hizo acordar un poco al crack de drexler, te felicito por el blog, la verdad que seguis siendo un mostro...

Darti

Anónimo dijo...

y un poco a Kevin Johansen?

Darti

Valèrie dijo...

Llegué acá porque me está pasando algo muy raro con Lisandro, quizás lo que a vos te atrajo tanto...a mi de cierto modo me alejó. A Lisandro lo conocí hace ya unos cuántos años y si bien me costó un poco digerirlo en un comienzo debido a que mis oídos no estaban lo suficientemente desarrollados...con el tiempo le agarré cariño. Pero hace ya más de un año que dejé de ir a verlo en vivo porque...le agarré cierto rechazo que recién hoy puedo comprender. El arte de tapa de las Crónicas, oh, sí...es bellísimo. Pero creo que mi rechazo se debe a que...ay, voy a decir algo horrible...pero Lisandro ahora se me presenta como una copia de Jónsi. No sé si conocés Sigur Rós, es una banda de Islandia que a mi gusto es algo...mágico! belleza pura, tanto estética como musical...bueno, la estética de Lisandro me hace pensar en Jónsi y sé de sus influencias sobre Lisandro. Debido a que Sigur Rós es una de mis bandas preferidas, este amor por Sigur Rós hizo que le agarre cierta bronca a Lisandro, si bien soy conciente del talento de éste último y de que según mis criterios es un buen artista...pero...pero...!