jueves, 26 de marzo de 2009

La perfección de lo imperfecto

Radiohead tocó en vivo el pasado martes para 35 mil personas en el Club Ciudad de Buenos Aires como apertura del Quilmes Rock'09.


Fueron dos horas que parecieron eternas, dos horas que quedarán para siempre en la mente de las 35 mil personas que estábamos en ese momento. Ese momento en el que todas las voces se volvieron una sola, en el que cada sonido que salió de la garganta de Thom Yorke se convertía en el himno de nuestras vidas.

Fue una noche más para algunos, y la noche de nuestras vidas para otros. Desde la percusión inicial de "15 Step" que el corazón entró en taquicardia. Cuando el riff de "Airbag" se apropió por nuestros oídos se hacía imposible no saltar, con la seguidilla de "Kid A" y "Karma Police" empezamos a dudar si lo que estábamos viviendo era realidad. Si ese que estaba ahí, moviéndose y cantando como un esquizofrénico era Thom Yorke, si el que estaba a su derecha usando una guitarra como si fuese un cello era Jonny Greenwood, si aquel que estaba saltando en el fondo con el bajo era su hermano, Collin, si el que estaba tocando una infinidad de pedales y efectos era Ed O'brien, si ese pelado que mantenía el ritmo en la batería como un reloj suizo era Phil Selway.

"The National Anthem" fue una descarga eléctrica directa a nuestros cerebros. Con esa línea de bajo demoledora liderando la canción y la voz de Yorke luchando contra ese mar de sonido que logran estos cinco mortales. "Street Spirit" fue el primer climax de ese viaje que emprendimos desde que pisaron el escenario del Club Ciudad de Buenos Aires con esos arpegios que dan escalofríos y ese estribillo que se convirtió en rezo. El viaje tomó un giro radical con "Idioteque", donde el predio se convirtió en una pista de baile por unos minutos.

Todo era perfecto, hasta esas palabras que a veces son en vano. "Esto es un sueño hecho realidad", sostuvo Ed O'Brien, antes de dedicar "How To Dissapear Completely" para las "personas que fueron torturadas y que desaparecieron" por causa de los golpes militares.

Cuando todo parecía demasiado, llegó "Paranoid Android" para romper con cualquier esquema. Definitivamente, el segundo gran climax de la noche con el público haciendo las veces de coristas para que Thom se luciera en este tema épico de la banda de Oxford. Luego de "Reckoner", con su excelente simbiosis de percusión y ese arpegio punzante, apareció "Planet Telex", tal vez la sorpresa más grande del recital ya que fue la primera vez que la hicieron en la gira, y hasta hoy la única.

Y si es que algo faltaba, llegó en el final. "Everything In It's Right Place" y "Creep", ESE tema que nunca pensábamos que iba a volver a ser tocado en vivo.
Radiohead es eso. Es espontaneidad, asombro, fuerza, electricidad, nostalgia, melodía, ruido. Radiohead es la perfección de lo imperfecto.

A continuación, el video de "Karma Police" en vivo en Argentina: