jueves, 19 de febrero de 2009

La escena under por sus artistas: El mató a un policía motorizado

Santiago, bajista y cantante de El mato a un policía motorizado, opina de lo que es ser un artista independiente. Internet, multinacionales y la vigencia del disco.

AMOR PLATÓNICO. "Queremos dar un mensaje para que no se pierda el amor por el disco", sostiene Santiago.


El mató a un policía motorizado, es de las bandas indies mas halagadas por la prensa local de estos últimos tiempos y bien merecido lo tienen. Desde 2003 vienen encaminando un ascenso que no encuentra techo con un rock crudo, de guitarras bien al frente y distorsionadas. Los motorizados hacen lo que quieren y cuando quieren. Desde la ciudad de las diagonales para todo el mundo.

¿Cuáles son para vos los pros y los contras de pertenecer a un sello independiente?
Las contras son que es mucho, pero mucho trabajo. De todas maneras, lo bueno es que sos tu propio jefe, haces lo que querés y cuando querés.

¿Cuáles serían las principales cosas que crees que se deberían cambiar de un sello multinacional?
Deberían dar total libertad a las bandas. Pero bueno, son empresas y lo que buscan es hacer negocio rápido y al menor costo.

Una definición de "artista independiente".
Artista libre de hacer cualquier cosa, como quiera y cuando quiera.

¿Crees que hay más oportunidades en el mercado independiente o qué este empezando a haber una mayor exposición de artistas independientes?
Creo que si, con la ayuda de internet como herramienta de difusión, se genera un nuevo espiritu de hacer las cosas. Ahora, como sea, sin esperar la ayuda de nadie.

¿Cuál es su postura frente a la distribución de música por internet?
Estamos a favor de venderla o regalarla. Nosotros somos fetichistas del disco, entonces tratamos de defender eso hasta el fin, por eso no subimos nuestros discos. Pero quienes los buscan los van a encontrar por ahí, y esta todo más que bien.

¿Aumenta la exposición?
Nos ayuda mucho, pero preferimos que se genere algun esfuerzo (risas) , aunque sea mínimo, en buscarlo. Igualmente, queremos dar una especie de mensaje para que también lo compren, que no se pierda el amor por el disco en formato real y palpable.

martes, 10 de febrero de 2009

El lado oscuro de un artista

The Empyrean es el noveno disco de John Frusciante como solista. Oscuro, intimista y experimental.

"Para escucharlo lo más fuerte posible y bien entrada la noche". Esa era la carta de recomendación que el mismo Frusciante ofreció desde su blog... y no queda otra opción que hacerle caso. Se escucha el metrónomo, una progresión de acordes a un volumen bajo, golpe de batería sintetizada, bajo galopante, batería tracción a sangre y finalmente, un solo eterno que le da un final casi perfecto a la canción. Algo así es "Before The Beginning", el primer tema de The Empyrean, su noveno disco de estudio como solista.

Desde el vamos Frusciante invita a dejarse llevar por las melodías, a olvidarse de todo e introducirse en su música. "Song To The Siren" confirma estas palabras, con la voz de Frusciante envuelta en un mantra de sintetizadores y piano con una leve guitarra acústica de fondo. "Unreachable" y "God" le dan un giro al disco, inyectándole un poco de ruido (que no pase jamás desapercibido el solo final de "Unreachable", una de las mejores muestras psicodélicas que el músico haya dado).

Con "Dark/Light", el guitarrista de los Red Hot Chili Peppers logra envolvernos y llevarnos lejos a través de esos coros interminables realizados por The New Dimension Singers, junto a unos arreglos de cuerdas interpretados por el Sonus Quartet, que de aquí en más serán pieza clave en todos los temas restantes. "Heaven" sigue la misma dirección, para dar paso a la seguidilla de "Enough of Me" y "Central", ambos con la colaboración de Johnny Marr, ex The Smiths, en guitarras.

"Enough of Me" nos despierta de ese trance en el que nos embarcamos a partir de "Dark/Light". Nos engaña al principio con una intro envolvente para darnos un sacudón de guitarra eléctrica, que termina en el mejor solo de todo el disco: dos minutos de distorsión al mango a través de una escala deforme que nos deja listos para lo que viene.

Lo que viene es lejos el mejor tema del disco. Melodías, arreglos de cuerdas, solos de guitarra, distorsión, pianos y sintetizadores varios, y sobre todo ROCK. "You've to feel your lines (tenés que sentir tus líneas)" repite sin cesar Frusciante en el final de la canción, con "Central" si que podemos sentir las de el.

Y si hay algo que marca al disco es su carácter envolvente, intimista y oscuro. Así son las canciones elegidas para finalizar la obra, "One More Of Me", con el registro de voz más grave que Frusciante haya dado, y "After The Ending", ideal para dejarnos colgados en ese viaje, sin ganas de bajar.

El cantante y guitarrista se muestra en The Empyrean como un artista maduro, sin miedo a los cambios, con letras introspectivas y dispuesto a llevarnos, aunque sea por unos minutos, a ese lugar que sólo las canciones saben guiarnos.